ads0

Google+ Followers

sábado, 3 de noviembre de 2012

UN CUENTO CORTO DE NAVIDAD




Las hallacas de la familia
Diciembre es un mes muy hermoso  no solo para los niños para los adultos también cada uno de los adultos tiene su toque de felicidad en lo que hace y participa  en esa época del año. Yo voy a contarte un relato donde esta historia es real, ocurrió en una casa venezolana de una niña que aprendió el otro sentido de la navidad, acomódate bien que ya comienzo, por favor presta mucha atención.
Era un día fresco, la brisa corría por todo el corredor como jugando con la hamaca, se metía entre los helechos y hacia botar la flor al naranjo, Gisela ya sabia lo que pronto le diría su mama –hija muévete que hay mucho que hacer, hay que dejar todo muy limpio por que ya vienen a hacer las hallacas. -se movió con mucha flojera, -ni que fuera la gran cosa (pensó) la mama de Graciela,  las compra hechas.
Gisela tenía 10 años, con un cabello muy lacio y negro  y una piel canelita como le decía su abuela como la arepita dulce y siempre le decía: la más doradita y blanquita y ella siempre pensaba -  ¡que manía! La abuela… es como si siempre me llamara arepita.     
Una niña feliz, algo flojita pero muy alegre reía casi todo el tiempo, pero en navidad era aun mas feliz, le gustaba el pan de jamón, y las hallacas, todos los juguetes con los que vivía esperando todo el año, el regalo mas bonito el del niño Jesús ese era el mas importante, lo único que era solo una vez al año, pero sobre todo le gustaba el pesebre que lo hacia con su hermano Adder, era el único día que no peleaban ni un ratico, pues el castigo era – No hay pesebre y ya… ah no, eso si que no se perderían armar los puentes y caminos, las montañas era como crear un mundo de ellos por que la mama, la señora celsa, solo hacia la armazón, es decir poner las cajas para hacer las montañas y eso hasta palos y ¡sillas! habían detrás de ese hermoso pesebre, nadie que lo viera terminado podía imaginar todos las cosas que habían atrás, si… Gisela era feliz en diciembre, el árbol de navidad solo lo hacían los papás: el señor  Enrique y la señora celsa y pasaban todo el año pensando como lo harían cada navidad, si así era cada año era un árbol diferente , cosa que Gisela no entendía - ¿  como no comprar un árbol verde y ya? como el de los vecinos . Este año que te cuento fue un bello y gran árbol de pitillo blanquito, hasta hicieron bolas de vasos por toda la casa y ella pensó -se ve bien bonito.
  –pero bueno hijita, por amor a Dios niña ¡muévete! La voz molesta de doña Celsa le saco de los pensamientos y de un salto corrió a barrer el corredor.  Oía  rezongar a su mamá  en la cocina de la oración para la flojera – ¡no, hombre! Era tan cortica que hasta daba flojera rezarla, segurito que como es tan cortica que no da tiempo ni de que Dios la oiga, ¿y que será de importante esas dichosa hallacas? ¡Por favor! Además este año no jugaría con los primos por que a la tía Carmen se le ocurrió – los niños deben ayudar este año.
El timbre sonó y salimos, abrazos y besos
 - ¡ay pero si Giselita esta cada día mas grande!,
-¡Simón hijo que guapo!,
-¡Adder estas mas blanquito!,
 -¡William como esta de largo!,
-¡Marielita estas bella!,
 -¡Gildre hasta cuando creces!,
-¡José Gregorio estas un hombrecito!
- ¡Ay Rocío mi niña dulce!
-¿Y la campanita de yamini donde esta?
 ¡Danielito hijo un beso!
 Y besos y abrazos y todos los niños se miraban como sin entender tantos besos pero se sentían muy bien, y luego se fueron a la cocina y los niños corrieron con el nuevo yoyo de Daniel que iluminaba a cada vuelta estaban de lo mas entretenidos viendo lo bueno cuando gritó la tía Lilia- niños vengan hay trabajo.
En la mesa pequeña a cortar hilo, ¡competencia¡ y ganó simón, luego  a lavar hojas  eso al principio no les gusto pero luego Adder comenzó a salpicar y se inicio la mojada del año  hasta el pobre perro llevo agua.
 finalmente los dejaron libre del trabajo y salieron como un tiro al patio pero el señor Enrique y los tíos Manolo  y Jose , ya estaba preparando el fogón y comenzaron con la leña , el vivo de Daniel traía siempre los palos mas pequeños y simón los volvía avión así que traía menos , hasta que por fin los apartaron  de allí por que ya estaba prendiendo el fogón, cuando ya se estaban cansando apareció la tía Cándida con un pedazo de su rica torta de chocolate y  un vaso de leche fría nos quedamos callados por unos minutos y se oían las risa de los adultos, los hombres en el patio las mujeres en la cocina, el sonar de platos , ollas, el paseo de hallacas del fogón a la cocina y de la cocina al fogón, los niños probaron todos lo juegos de todos  y finalmente al anochecer cansados todos, los niños llenos de tantas pasitas robadas  entre besos y abrazos pero sin mucho ruido todos se fueron y se inundo la casa del silencio mágico de la quietud y paz de una noche de un 23 de diciembre, después de un día de trabajo en familia: hacer las hallacas de la cena de navidad.
https://encrypted-tbn1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRIO5p8Obj-7ixEI0WTPtLANYefudc--ethBsBoh7HogAe2aC-wCg
Ese 24 de navidad la mesa se sacó al corredor y se colocaron mas sillas, y todas las luces de navidad brillaban como una danza mágica, y llegaron de nuevo todos y Gisela se veía radiante en su nuevo vestido rosa, los zapatos le apretaban un poquito por lo nuevo y sus primos parecían príncipes y princesas todos estrenaban para la cena del 24 y el árbol bello por que hasta Gisela coincidió fue el mas bello que habían hecho sus papas, estaba lleno de regalos que los niños disimuladamente se acercaban para ver si por moverlos podían adivinar que tenían, y las luces de colores que trajeron los tíos, las luces de estrellitas, todo era luz, risa y alegría, esa noche de navidad hasta el cielo tiene mas estrellas .  
Colorear Familia reunida en la mesa para una comida de celebración. Celebración familiar
mg.colorearjunior.com/familia-reunida-en-la-mes_4cd942ffe91de-p.gif
finalmente se sentaron a la mesa todos y en ese momento mágico de unión familiar Gisela sintió que si era muy importante hacer las hallacas en familia y que ella también ayudaba pero lo mas importante se había sentido tan bien , se sentía tan feliz que quiso hacer una oración así como había una de la flojera y dijo – mami voy a hacer una oración de navidad, señor Jesús dame muchas ganas de hacer hallacas siempre por que soy muy feliz con toda mi familia y siempre estemos todos juntos amen , los niños levantaron los vasos pero los adultos no pudieron disimular la emoción de esas palabras y Gisela nunca entendió por qué su mama lloro, aunque a ella también la hacia llorar la oración de la flojera. 


sugerencias: si imprimes el cuento puedes hacer que coloreen los dibujos , pero también tiene su enlace debajo para que te encuentras aun mas dibujos
T
Niño_orando : Niño rezando con saturación camino



enlazados todos

No hay comentarios.:

Publicar un comentario